Y como cada tarde…te espero sentada en mi sofá anhelando que entres en nuestro mundo y mientras espero.. sueño… Sueño que nos encontramos en un viejo café. Tú y tus libros me estáis esperando, tú sentado en una vieja silla de madera de color oscuro y, tus libros descansando sobre el mármol blanco de una mesar redonda. Un cálido beso en la mejilla me da la bienvenida, siendo este beso el anfitrión de nuestro encuentro. El camarero se acerca y con una gran sonrisa nos sugiere un café especial. Dejándonos seducir, dejamos que sea él quien elija por nosotros esta tarde. Comenzamos a sonreír mientras exclamamos a la par - ¡Qué bueno que elijan por uno a veces!-. Veo tu cara y no consigo ver ningún detalle que te haga diferente a como te recordaba desde la última vez que nos encontramos. Sólo el olor de este sitio –una mezcla a café recién tostado, a azúcar y canela- es lo que me hace que me sitúe. Sigues igual que siempre.. el tiempo no pasa por ti.. ni por tus ojos… ni por tu sonrisa. To...
Todos los días hay algo/alguien a que/quien vencer