Mi nevera tiene hambre, lleva más de quince días vacía. Lo único que se se sostiene en su interior es un triste bote de ketchup colocado boca abajo. Dentro de mí, lo único que se mantiene en pie es una horrible incomprensión, poca fe me queda ya, para que se sujete unos días más. ¿Cómo puede estar pasando esto? la confianza se convirtió en hambre e incomprensión, el amor se convirtió en un monstruo, que nos lleva hacia un precipicio dónde pronto caeremos. Nuestra ciudad se derrumbó y con ella nuestra casa, nuestro hogar. El pasado, la chulería, las equivocaciones, la humillación, el insulto, la inmadurez que siempre ha estado ahí disfrazada, todas esas cosas fueron las piedras de fuego que deribarron nuestras vidas, la mía y la de mi hijo. Y ahora nos quitarán la comida...y nos dejarán para siempre la incomprensión de porque alguien puede hacer tanto daño, ¿Por qué alguien perdido puede llevar a la desesperación que ya no soportamos más? Todo es más sencillo, si hubiese escuchado... pe...