Desde hace mucho tiempo que sueño con verte entrar en casa: alegre, sonriendo, siendo cariñoso en el saludo, siendo efusivo y lo único que me encuentro es con una persona que marca distancias, fría, carente de traslucided, dando la sensación de que siempre oculta algo. Esta persona, mi pareja, me acusa de echarle en cara una y otra vez todos los errores cometidos y no le culpo, por que hasta ahora con su actitud ha sido imposible que yo me haya podido olvidar de todo lo que me ha hecho. El no ha cambiado, simplemente actúa de forma como si nada hubiese ocurrido y mi dolor no se va, y mi desconfianza tampoco. Decir como me he sentido en cada una de las ausencias, tras cada una de las llamadas, después de cada vez que he tenido que asumir una obligación que no era mía. Es humillante, y así me siento humillada y a pesar de sentirme así en mi corazón siempre queda la esperanza de que él va a cambiar y que me compensará todo el mal y que con alegrías me ayudará a tapar las heridas que me ha...
Todos los días hay algo/alguien a que/quien vencer